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28/7/10

La leyenda del archivo abierto; Amateur achivist


Analazing the already existing archives. Tool is code, code is knowledge.



Desde el proyecto Culturas de archivo que reseñamos por aquí hace un tiempo van enviando de vez en cuando jugosas Newsletter. En la última incluyen la efimerida del proyecto Amateur archivist:

Digitalizamos, informatizamos, compramos nuevo software o los diseñamos, ponemos a las herramientas de archivo el disfraz de colectivas, tranquilizamos nuestras conciencias cuando esas herramientas tienen la etiqueta de software libre o creative commons ¿Pero se piensa realmente en la triada archivo, documento, poder? ¿Se replantea o discute quién tiene el derecho de crear documentos y quién el derecho de decidir cuales se preservan?¿Se analizan y modelan realmente las tecnologías de archivo? O, por el contrario, se tiende a imitar las ya existentes. Las preguntas son muchas. Puede seguirse sin mucha dificultad esta lista de dudas. Pero los más serio es que detrás de la libertad de acceso al código más habitual o de creative commons, de la supuesta libre participación del usuario en el archivo, se esconde una absoluta ausencia de reflexión sobre las verdaderas herramientas de archivo, aquellas que llevan siglos controlando el mundo, aquellas en las que se arraigan los enunciados y que no han necesitado del mundo digital para crearse. Los cuadros de clasificación siguen siendo los mismos, los sistemas de descripción de documentos no varían en absoluto y, por supuesto, el usuario no tiene nada que decir en todo esto. El usuario es invitado a un supuesto mundo abierto donde se le permite hacer, incluso participar, pero participar de lo mismo, de unas herramientas de archivo que no por “abiertas” solucionan los problemas intrínsecos de una sociedad que se construye y reconstruye a si misma desde de los archivos y los documentos que contienen y como los contienen. No se trata de como visualizar datos, se trata de como se crean, como se gestionan y como se representan al ser visualizados. Hay una preocupante obsesión por este último paso que según se sofistica contribuye más y más a la opacidad de la tecnología de poder que supone un archivo. El usuario libre repite o simula en la guardería el mismo gesto del archivero antiguo. Finalmente la participación del usuario en el archivo de la institución es poco más que la perpetuación lúdica de los sistemas cognitivos de siglos de archivística basada en el control del acceso a la información, en la re-presentación. Pensar el archivo, entender como cambiar ciertas estructuras que se quedan anticuadas y que no corresponden a la práctica ni visión de nuestros días, está más allá de la lucha por el software libre, aunque sin duda deben ser aliadas. De otro modo, la triada archivo, documento y poder no habrá variado más que por su inclusión en corrientes de libertad de las que las instituciones se están apoderando como bandera de cierta “modernidad” pero vaciando todo contenido. El abrir las herramientas es un gran paso, pero si ello sirve para actuar miméticamente, sin modelar la columna vertebral de las tecnologías de gestión de información, se ha perdido una oportunidad. Cojamos un cuadro de clasificación y luchemos con él y con nuestras propias contradicciones a la hora de representar el mundo, mucho antes de decidir como se van a visualizar y representar los datos que ordena.

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Sobre Amateur archivist:

amateur

• noun 1 a person who takes part in a sport or other activity without being paid. 2 a person regarded as incompetent at a particular activity.

• adjective 1 non-professional. 2 inept.

— DERIVATIVES amateurism noun.

— ORIGIN French, ‘lover’.

archivist

/aarkivist/

• noun a person who is in charge of archives.

31/5/10

Principio Potosí. ¿Cómo podemos cantar el canto del Señor en tierra ajena?; Alice Creischer, Max Hinderer y Andreas Siekmann, 2010


Virgen del cerro, anónimo. S XVIII

La explicación tradicional sitúa el origen del arte moderno en las pinturas de Courbet, Manet o en las de los impresionistas. Es decir, en la ruptura con las formas tradicionales del arte, a fin de reflejar la inmediatez de la experiencia subjetiva de la realidad. El idealismo romántico, o el spleen de Baudelaire constituirían a su vez otros hitos de la percepción moderna del mundo. Atrapados en una historia de protagonistas y escenarios reconocibles -el artista que se mueve de París a Nueva York, con alguna parada en el centro de Europa- hemos creado un universo cerrado de referencias que nos hace incapaces de entender las prácticas culturales de una modernidad expandida, que desborda tales marcos y se proyecta en la sociedad global contemporánea. Sorprende la obcecación con que hemos ignorado que desde el siglo XVI la historia de Europa es inseparable de la de sus colonias, más aún, el hecho constatable de que no existe modernidad sin las relaciones centro-periferia que se inauguran con los procesos coloniales.

¿Qué sucedería si sustituyésemos el ego cogito de Descartes por el ego conquiro de Hernán Cortés, o el principio de la razón pura de Kant por lo que Marx denominó principio de acumulación originaria? ¿Qué pasaría si, en lugar de empezar el relato moderno en la Inglaterra de la Revolución Industrial o en la Francia de Napoleón III, lo hiciésemos en la América de los virreinatos? Las respuestas a estas preguntas nos ofrecen, sin duda, una perspectiva bastarda de la historia y una visión espinosa e irreconciliable de la modernidad que, sin embargo, parece dibujar una genealogía muy verosímil del globalizado mundo actual. El proyecto Principio Potosí denuncia y reivindica simultáneamente las raíces inconfesas de esta modernidad bastarda.

(…)

De un modo similar, mientras que la evangelización intensiva de los pueblos indígenas contribuyó a la toma de conciencia de sus derechos frente a modos previos de dominación, ésta servía además para la consolidación del sistema colonial. A pesar de ello, el arte es político precisamente porque su propia estructura poética tiene algo de inasimilable, convirtiéndose de hecho en un elemento activo de liberación. Las pinturas coloniales de Caquiaviri o Calamarca respondían a la doctrina eclesiástica del momento y su función era pedagógica, pero la intervención en el lenguaje pictórico, importado desde la metrópolis, permitía la inversión de las estructuras sociales. Los santos y vírgenes eran reactualizados en las fiestas y ritos indígenas, fomentando una religiosidad híbrida cuya función era de resistencia al proyecto colonizador.

La Ilustración pretendió fundar una ratio común que fuese capaz de armonizar la heterogeneidad de relaciones sociales generadas por la expansión colonial, el mercantilismo y el crecimiento de la vida urbana. Se consideraba que todo lo que no entraba en ese elemento racional no formaba parte del yo civilizado.

(...)
Texto de Manuel J. Borja-Villel. Para leerlo completo, visita la página del MNCARS.

Aprovechando que he posteado esta info en el proyecto CORRESPONDENCIA DESDE EYJAFJALLAJÖKULL (reflexiones en torno a la idea Europa) en el cual participo, también hago lo propio aquí.



Si pasáis por Madrid no dejéis de visitar esta exposición. Además de tener un intesante montaje expositivo que genera una fuerte sensación de proyecto procesual, de lectura en movimiento , y recuerda en cierta manera al del montaje de Culturas de archivo ya reseñado en este blog, lanza una revisión sobre la historia que pone en cuestión las líneas base sobre las que la modernidad se asienta ligadas a los principios de la Ilustración a través del análisis de la influencia decisiva que tuvo la irrupción del mestizaje cultural/miedo/voluntad de dominación que se introduce desde las colonias a través del concepto del otro (perdón por el apunte: es reseñable ver que en Lost los habitantes de la isla son denominados como the others) y viceversa, de la irrupción de la cultura europea en las formas y concepciones de las culturas nativas.

También resulta destacable el juego que se ha hecho para articular piezas de caracter barroco con producciones contemporáneas para, entre otras cosas, mostrar la relación entre cultura y economía localizando a través de los fenómenos geopolíticos diversas condiciones de la explotación.

9/1/10

Room 26 Cabinet of Curiosities


The Eiffel Tower under construction, 1888-1889.


Mack & Mack

(Images from the Bonnie and Semoura Clark Black Vaudeville Collection (Call Number: JWJ MSS 15); for related images see “Ruckus! American Entertainments at the Turn of the Twentieth Century”)

One covers and an interior page from The Blindman,
the Dada magazine published by Marcel Duchamp, Beatrice Wood, and Henri Pierre Roche.

Carl Purkart, Vorschriften für den Schwimmunterricht (München, 1826)

Borderline, APool Film with Paul Robeson (Program)


Atlantic City, New Jersey, 1902.

Guy Debord’s Guide psychogeographique de Paris [1957].

Room 26 Cabinet of Curiosities features new acquisitions, unique documents, and visual and textual curiosities from the collections of the Beinecke Rare Book and Manuscript Library, Yale University. This ongoing exhibition is curated by Tim Young, Associate Curator of the Modern Books and Manuscripts Collection, and Nancy Kuhl, Associate Curator of the Yale Collection of American Literature. Additional information about these and other materials in the Beinecke Library’s collections can be found at the Library’s website: http://www.library.yale.edu/beinecke/

Todo esto y mucho más en la inagotable Room 26 Cabinet of Curiosities.

7/1/10

"Sonic Outlaws" (1995); Craig Baldwin

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Within days after the release of Negativland's clever parody of U2 and Casey Kasem, recording industry giant Island Records descended upon the band with a battery of lawyers intent on erasing the piece from the history of rock music.


Craig "Tribulation 99" Baldwin follows this and other intellectual property controversies across the contemporary arts scene. Playful and ironic, his cut-and-paste collage-essay surveys the prospects for an "electronic folk culture" in the midst of an increasingly commodified corporate media landscape.

"Gleefully Anarchic!" - Janet Maslin, New York Times

"Baldwin conceptualizes history as a lurid exploitation flick" - J. Hoberman, Village Voice

"Our sense of the shape of creativity and of originality must always be in question if we are to flourish. Sonic Outlaws does precisely that." - Chris Chang, Film Comment

Para verlo completo, ir a Ubu.

11/8/09

Found footage



Para ver la filmografía de Isaki Lacuesta.

Bola extra sobre el tema:
The Atomic café (1982)


Directed by
Jayne Loader
Kevin Rafferty
Pierce Rafferty


Más info sober la peli en IMDB

Las múltiples imágenes que se construyen en la actualidad podrían adquirir mayor valor en el futuro al ser recuperadas por otros, estos nuevos sujetos podrían desear construir una historia propia a partir de fragmentos del pasado, o revisar una cultura y un modo de producción de imágenes del cual se toma conciencia con el paso del tiempo. Los registros antiguos suelen provocar cierta nostalgia histórica sociológica, esta sensación es la que se produce al observar el cine creado a partir de archivos encontrados (found footage films). Este “movimiento” toma la idea de pensar el cine como arte del presente pues recupera material antiguo, lo actualiza potenciando principalmente su forma y haciéndolo conservar su valor de archivo- lo que no implica que las imágenes preserven su sentido original-. Los archivos encontrados vienen de distintas fuentes: películas históricas, pornográficas, familiares, imágenes televisivas, etc… independiente de su clasificación inicial, desde el descubrimiento de ellas por el realizador todas corresponden a materiales potencialmente utilizables. Los lugares en los cuales son rescatados también varían, algunos son archivos de filmotecas, de familias, bibliotecas, mercados e incluso películas encontradas en la basura.

(...)

Continuar leyendo
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5/8/09

Exposición Culturas de archivo


19/9/2000 - 22/10/2000

Culturas de archivo

www.culturasdearchivo.org




Gran parte de la reflexión estética del siglo XX ha estado dedicada a las condiciones de recepción de los productos y las actuaciones del ser humano. La relación fundamental entre el archivo y el museo es su calidad de receptáculo de objetos de interés, con independencia de su soporte.

Pero también es esa la gran diferencia: en potencia, el archivo lo contiene todo sobre la parte de realidad que representa, en tanto que el museo hace pública una selección de la realidad y la acoge en sus salas. Si la creación de portales, pretextos y ordenaciones del acceso al objeto del interés humano es la forma que tiene la cultura occidental de comprender, organizar y poseer su realidad -o la ajena-, el siguiente paso será su utilización como soporte en sus narraciones, tanto documentales como de ficción. Esto elimina la frontera aparente entre la creación del documento, su exposición en cualquier medio y sobre todo, entre la realidad, el relato y la ficción.

Culturas de archivo plantea una reflexión en torno a la problemática del archivo y su repercusión en las formas de acceder a la información y al conocimiento. Es un recorrido por varios momentos de la cultura y el arte contemporáneos centrado en los modos y los procesos de narración de la realidad que el archivo genera. La muestra abarca diferentes aspectos de esta dialéctica entre la producción y la exposición del documento desde su hallazgo hasta su publicación. Refleja parte del debate sobre su condición represora, a la vez que muestra la intervención directa de narradores y artistas con intenciones narrativas no marcadas por el positivismo subyacente a todo archivo.

(...)

El archivo de represión totalitaria; el repertorio fotográfico para la catalogación totalizadora de la realidad de una época; las fichas para nombrar, identificar, medir y archivar individuos, utilizadas en muchas disciplinas, desde la criminología hasta la geología, la arqueología, la etnología y la zoología; la compulsión privada de archivar en imágenes; el registro de lo nuevo en cada viaje; la obsesión por la imagen familiar y, en general, la reserva de la memoria; todos estos elementos se ponen en común, en tanto que reflejan la tendencia que impulsa a mantener la realidad archivada, subtitulada, datada y organizada.

(...)

Más sobre el proyecto en la reseña de prensa de la Fundació Tàpies.

Sobre su portal ya habíamos publicado un post aquí.