4/8/09

The end is near. O quizá,no.

Sobre la serie de Zoe Leonard Analogue, 1998-2007.


En una de sus fotos, Zoe ha tomado The end is near.

Sin embargo está dentro de una serie mayor, de muchas fotografías con una captura similar e incluso, a veces, con similares contenidos. Pero diferentes.

The end is near. Pero por su inclusión en el centro, más o menos, del grupo, este fin no es determinante. Propone, no impone, una posibilidad dentro de muchas.

Frente al gran relato (una identidad corporativa por ejemplo) vemos (a pesar de la toma de la imagen siguiendo unas normas parecidas con las que Leonard cataloga, crea grupos a partir de fragmentos) como con la diferencia -bricomanías de escaparate, do it yourself de barrio- ella plantea pequeños relatos, formas propias y personales de mostrar la mercancía. Formas autogestionadas de diseñar la imagen del capital. Más allá de si es bonito o tiene un aspecto cutre (en mi opinión, destilan gran encanto), es una cuestión de supervivencia.

Y esto, aunque se presenta como un archivo de imágenes capturado a lo largo de una decada, aún no es arqueología, pese a que por haber sido registrado exista esa posibilidad futura.

The end is near, o quizá como establece la siguiente imagen de la serie, Infinity 99.

Apuntes para una teoría del lector / Rodrigo Fresán



Con el paso de los libros y la sostenida práctica de esa imprecisa ciencia que, a falta de otro mejor, responde al nombre de Literatura, he comprendido, no sin algo de esfuerzo y bastante sorpresa, que en el fondo y en la superficie de todas las historias existen tan sólo dos categorías de escritores y, por lo tanto, dos categorías de lectores.
Están aquellos que al final de un cuento suspiran ¿Por qué no se me habrá ocurrido a mí? y están los que optan por sonreír ¡Qué suerte que se le ocurrió a alguien!
Eso es todo, todos somos lectores de un modo o de otro.
El Bien y el Mal –las claves obvias de nuestra caída y los códigos secretos de nuestra salvación– descansan en paz, se revuelcan en las sábanas rojas de la guerra y se enferman de buena salud en el centro mismo de esa diferencia irreconciliable que, tarde o temprano, conducirá al final de nuestros días en el universo.
Algo los une sin embargo: para los hombres, para todos los escritores y los lectores, la Historia –vano mecanismo de defensa siempre es el pasado. Sólo a medida que envejecemos comenzamos a comprender, gracias al tibio y casi inútil consuelo al que se accede con la perspectiva de los años, que hemos vivido la Historia casi sin darnos cuenta y que –¿primera y última cortesía de la muerte?– no demoraremos en encontrarnos ligados a Ella por toda la eternidad.
Así, nuestra humilde y hasta entonces fluvial historia desemboca, con un último aliento, en el inconmensurable océano donde van a dar todas las tramas. Así, el fin de los tiempos y el fin de la Historia; y, de vivir adentro de un volumen de cuentos, de ser uno de sus personajes, nada me molestaría menos que ubicar este embrión de relato –una breve introducción en realidad, apenas la incierta luz de una teoría, la sombra de un cuento– en las primeras páginas. La paradoja del fin del mundo en el principio de un libro. Una humilde trampa que funcionase no para desconcertar al lector sino para juguetear con la idea de un nuevo inicio concebido durante el último acto del inmenso e inalcanzable universo imposible de poner por escrito, ahí afuera.

Sí, el principio de un libro también puede ser el fin del mundo.


Sigue leyendo.


Fragmento del cuento publicado en La velocidad de las cosas

La Jetée / Chris Marker.(1963)





(...)

La película empieza narrando la historia de un hombre que quedó marcado desde la niñez por haber visto morir a un sujeto en el aeropuerto. Años más tarde de este suceso se produce una Tercera Guerra Mundial, y una de las ciudades más devastadas es París. Los habitantes deben refugiarse debajo de la tierra gracias a la radiación que impregna la superficie. Entre estas personas se encuentra el mismo hombre, ya crecido.

En las bases subterráneas se llevan a cabo experimentos con los prisioneros de guerra, aparentemente beneficiosos para los que los hacían. Llegó un momento en el que eligieron al protagonista para un nuevo experimento: El viaje en el tiempo, con el propósito de conseguir comida, medicina, fuentes de energía, etc.

El hombre vuelve al pasado y conoce a la mujer que se encontraba presente en el momento de la tragedia del aeropuerto. Entabla una relación amistosa y pasa el tiempo disrutando del pasado con ella, pero siempre termina volviendo al futuro, y luego de un tiempo vuelve al pasado, apareciendo y desapareciendo, aunque ella no se ve sorprendida. Luego de varias misiones, el protagonista es enviado al futuro, donde los seres humanos más avanzados lo rechazan, pero le entregan una fuente de energía suficiente para reconstruir la industria humana.

Cuando vuelve, es trasladado a otro sector del campamento, pero recibe mensajes de los seres del futuro, que le ofrecen vivir con su civilización pacificada. Sin embargo, él decide volver al pasado, donde está la mujer que ama, y la encuentra en el aeropuerto. Se da cuenta de que su yo más joven estaba allí, pero cuando la ve a ella al final del embarcadero, va hacia donde está. A pesar de esto, reconoce al hombre que lo había seguido desde el refugio subterráneo. Entiende entonces que no puede eludir el tiempo, y el hombre misterioso termina sacando un arma y disparándole. Entonces, se deja claro que el hombre que había muerto en el aeropuerto y que había marcado la niñez del protagonista, era él mismo.

Desde aquí.

La Jetée me parece una buena forma de como viajar en el tiempo supone un viaje a través de una memoria activa, algo así como la interpretación de un archivo: la lectura creativa de las líenas que se cruzan.

Portal Culturas de archivo


Sobre el proyecto Culturas de archivo plantea una reflexión en torno a la problemática del archivo y su repercusión en las formas de acceder a la información y al conocimiento. Es un recorrido por varios momentos de la cultura y el arte contemporáneos centrado en los modos y los procesos de narración de la realidad que el archivo genera. Abarca diferentes aspectos de esta dialéctica entre la producción y la exposición del documento desde su hallazgo hasta su publicación. Refleja parte del debate sobre su condición represora, sin dejar de lado su papel como garante de derechos del ciudadano, o testigo del devenir de sus sociedades. Todo ello mostrando intervenciones directas de narradores y artistas con intenciones narrativas no marcadas por el positivismo subyacente a todo archivo. Este portal esta configurado como espacio de reflexión entorno a las líneas argumentales del proyecto, permitiendo la participación de toda persona interesada en colaborar y construir esta comunidad de investigación y reflexión en la red.

(...)

¿Qué es Culturas de archivo, proyecto en curso?

Gran parte de la reflexión estética del siglo XX ha estado dedicada a las condiciones de recepción de los productos y las actuaciones del ser humano. La relación fundamental entre el archivo y el museo es su calidad de receptáculo de objetos de interés, con independencia de su soporte. Pero también es ésa la gran diferencia: en potencia, el archivo lo contiene todo sobre la parte de realidad que representa, en tanto que el museo hace pública una selección de la realidad y la acoge en sus salas. Si la creación de portales, pretextos y ordenaciones del acceso al objeto del interés humano es la forma que tiene la cultura occidental de comprender, organizar y poseer su realidad -o la ajena-, el siguiente paso será su utilización como soporte en sus narraciones, tanto documentales como de ficción. Esto elimina la frontera aparente entre la creación del documento, su exposición en cualquier medio y sobre todo, entre la realidad, el relato y la ficción.

Culturas de archivo plantea una reflexión en torno a la problemática del archivo y su repercusión en las formas de acceder a la información y al conocimiento. Es un recorrido por varios momentos de la cultura y el arte contemporáneos centrado en los modos y los procesos de narración de la realidad que el archivo genera. Abarca diferentes aspectos de esta dialéctica entre la producción y la exposición del documento desde su hallazgo hasta su publicación. Refleja parte del debate sobre su condición represora, a la vez que muestra la intervención directa de narradores y artistas con intenciones narrativas no marcadas por el positivismo subyacente a todo archivo.

El portal Culturas de Archivo. proyecto en curso, ha sido realizado con el soporte técnico de Technologies To The People. Un espacio de investigación abierto a la participación pública que nace con un claro posicionamiento: hacer uso de las alternativas reales que el gran archivo global llamado Internet ofrece para la libre circulación de información y para la creación de comunidades de investigación y difusión diferentes a las ya establecidas.



Más info aquí.

3/8/09

Cartografía


Al ser la Tierra esférica ha de valerse de un sistema de proyecciones para pasar de la esfera al plano. El problema es aún mayor, pues en realidad la forma de la Tierra no es exactamente esférica, su forma es más achatada en los polos, que en la zona ecuatorial. A esta figura se le denomina Elipsoide.

Pero además de representar los contornos de las cosas, las superficies y los ángulos, se ocupa también de representar la información que aparece sobre el mapa, según se considere qué es relevante y qué no. Esto, normalmente, depende de lo que se quiera representar en el mapa y de la escala.

Actualmente estas representaciones cartográficas se pueden realizar con programas de informática llamados SIG, en los que tiene georreferencia desde un árbol y su ubicación, hasta una ciudad entera incluyendo sus edificios, calles, plazas, puentes, jurisdicciones, etc.

Amberes fue el centro de la cartografía en la segunda mitad del siglo XVI, cuando la ciudad era el principal puerto del imperio español con acceso al Mar del Norte; con el declive del imperio español durante el reinado de Felipe III, y la política ejercida por los gobernadores españoles sobre los flamencos protestantes, gran parte de éstos dejaron los Países Bajos españoles (la actual Bélgica) y pasaron a trabajar en los Países Bajos rebeldes: la "República de las Provincias Unidas de los Países Bajos", determinando así que en la primera mitad del siglo XVII fuese Ámsterdam la principal fuente de cartografía moderna, luego el impulso pasaría a Francia, hasta mediados del siglo XVIII, y de allí en adelante a Gran Bretaña, así como a los Estados Unidos a partir del siglo XIX.

La cartografía en la época de Web 2.0 se ha abierto a Internet hasta las páginas que se funden en user-created content. Este término significa que hayan mapas creados en la misma manera de historia - contribuciones de varios cartógrafos individuales, o con información aportada del público. Son numerosos los portales que permiten visualizar y consultar mapas de casi el mundo entero.


(...)


General vs. Cartografía temática

De acuerdo a mapas básicos, el campo de la cartografía se puede dividir o separar en dos categorías generales: la Cartografía general y la Cartografía temática. La Cartografía general implica esos mapas que se construyan para una audiencia general y contengan así una variedad de características. Los mapas generales exhiben muchos referencia y los sistemas de localización se producen a menudo en series. Por ejemplo, los mapas topográficos de escala 1:24,000 de la United States Geological Survey (USGS) es un estándar con respecto a los mapas canadienses de escala de 1:50,000. El gobierno de Reino Unido produce un clásico 1:63,360 (1 pulgada por milla) "Ordnance Survey" mapas del Reino Unido entero junto con una gama de mapas más grandes y escale muy pequeña correlacionados a gran detalle.

La Cartografía temática implica los mapas de temas geográficos específicos, orientados hacia las audiencias específicas. Un par de ejemplos puede ser el mapa del punto demostrar la producción del maíz en Indiana o un mapa sombreado del área de los condados de Ohio, dividido en clases corofetas numéricas. Mientras que el volumen de datos geográficos han evolucionado enormemente durante el siglo pasado, la cartografía temática ha llegado a ser cada vez más útil y necesaria para interpretar datos espaciales, culturales y sociales.

El mapa del deporte de orientación combina la cartografía general y temática, diseñada para una comunidad de usuario muy específica. El elemento temático más prominente está sombreado, eso indica grados de dificultad del recorrido debido a la vegetación. La vegetación en sí mismo no es identificada, clasificándose simplemente por la dificultad (“lucha”) que él presenta.

Topográfico vs. Topológico


Mapa ilustrado.

El mapa topográfico se trata sobre todo de la descripción topográfica de un lugar, incluyendo (especialmente en el Siglo XX) el uso de líneas de isolíneas para demostrar la elevación. El Terreno o relevación se puede demostrar en una variedad de maneras.

El mapa topológico es un tipo muy general de mapa, como es un forrado de una servilleta. Desatiende a menudo la escala y el detalle en el interés de la claridad de la información emparentada. El mapa del Metro de Caracas es un ejemplo. Sin embargo el mapa ampliamente utilizado preserva poco de realidad. Varía la escala constantemente y precipitadamente, y las direcciones de los contornos casuales. Los únicos rasgos importantes del mapa son la ubicación fácil de las estaciones y travesías a lo largo de pistas y si una estación o una travesía está del norte o sur del Río Guaire. Satisfacen todos los deseos típicos que un pasajero quiere saber, así que el mapa satisface su propósito.

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desde wikipedia.

Cultura RAM / José Luis Brea

cultura ram _ josé luis brea

L´enciclopédie


Fig.3: La estrucutura en la que la enciclopedia organizaba el conocimiento humano. Tenía tres ramas principales: memoria, razón e imaginación


L'Encyclopédie ou Dictionnaire raisonné des sciences, des arts et des métiers es una enciclopedia francesa editada entre los años 1751 y 1772 en Francia bajo la dirección de Denis Diderot y Jean d’Alembert.

Es considerada una de las más grandes obras del siglo XVIII, no sólo por ser la primera enciclopedia francesa, sino que también por contener la síntesis de los principales conocimientos de la época, en un esfuerzo editorial considerable para su tiempo.

Por el saber que contiene, el esfuerzo que representa, y por las intenciones que sus autores le asignaron, se convirtió en un símbolo del proyecto de la Ilustración, un arma política y en el objeto de numerosos enfrentamientos entre los editores, los redactores, y los representantes de los poderes secular y eclesiástico.


(...)


La incorporación de Diderot y D’Alembert transformó por completo el proyecto pasando de ser una simple traducción a la creación de una obra de mucho mayor amplitud destinada a la vulgarización de los conocimientos de la época, con trabajos inéditos y numerosos grabados.

Para la ordenación temática y estructural de la enciclopedia, Diderot y D’Alembert toman el árbol de los conocimientos humanos de Francis Bacon, expuesta en Novum organum (1620) y también arrastran la influencia de Descartes y su Discurso del Método (1637).

Entre 1747 y 1750 se lleva a cabo la preparación de la obra. En 1750 se publica el denominado Prospecto de la Enciclopedia, redactado por Diderot que ya crea polémica con los jesuitas y por fin en 1751 se publicó el primer volumen. La publicación provocó una fuerte oposición en algunos sectores de la sociedad francesa y la obra continuó en medio de grandes polémicas.

El enorme revuelo causado en el antiguo régimen fue debido principalmente al tono de tolerancia religiosa de la obra. La enciclopedia elogiaba a pensadores protestantes y desafiaba el dogma católico, y clasificó la religión como una rama de la filosofía, no como el último recurso del conocimiento y de la moral. Desde el comienzo de su publicación se formaron dos bandos claramente definidos, por un lado, el poder religioso con los jesuitas al frente y también el Delfín del Rey y sus allegados y una parte de la intelectualidad envidiosa del éxito alcanzado por los enciclopedistas. Por el otro lado está una parte de la corte, con Madame de Pompadour, amante del rey, a la cabeza, el director de la Biblioteca Nacional, Guillaume Malesherbes y un conjunto de los mejores escritores de la época.

La obra entró a formar parte del Índice de libros prohibidos por la Iglesia católica en 1759. En este mismo año se les retiró a los impresores los permisos del Estado para seguir publicando la obra y d´Alembert abandona el proyecto. Todo esto no fue obstáculo para que se prosiguiese su elaboración de forma semiclandestina hasta 1772, bajo la vigilancia complaciente de determinadas autoridades, y se completasen los diecisiete volúmenes de la obra.

Debido a los problemas con la censura de la Enciclopedia y de otros escritos independientes de sus colaboradores se produjo un conflicto entre Diderot y D’Alembert, por un lado, y Le Breton, por el otro.

En 1775 a la conclusión de la empresa de Le Breton y Diderot, Charles-Joseph Panckoucke, editor y empresario de éxito, toma como propio el espíritu enciclopedista y durante los siguientes veinte años reedita la Enciclopedia en folio, le añade índices, publica suplementos y edita en cuarto. Con su edición en cuarto, la obra lograría una difusión masiva.

De 1782 a 1832, Panckoucke y sus sucesores publicaron una versión ampliada de la obra con 166 volúmenes denominada la Encyclopédie méthodique, ordenada por materias y no alfabéticamente. Este enorme trabajo para la época, ocupó un millar de empleados, un editor de apellido Sallaberry y 2.250 colaboradores.


Más en la wikipedia.